MALASAÑA 32. 2020.

Con el animo de hacer una película de terror comercial, “Malasaña 32” cumple a ratos su cometido: ser para todos los públicos y no comprometerse demasiado con ningún personaje ni estadio de la historia. Terror el justo.

Últimamente veo mucho que los directores de terror (sobretodo los noveles) tienden al batiburrillo. Me explicare mejor: en vez de centrarse en un flujo o un elemento clave de la historia, usan muchos elementos a la vez a los que presentar atención y luego se deshacen de ellos rápido y en ocasiones sin sentido.

En esta película podemos ver elementos de varias películas y leyendas urbanas: el único elemento nuevo de esta película es su localización: el barrio de Malasaña en Madrid. Es decir que mientras la vemos todo nos suena conocido y por tanto llega un momento en que se sospecha que no nos va a aportar nada. Y se cumple.

Si vemos a groso modo la historia no es mala, pero si se hubiera centrado en tensionar más y hubiera jugado con menos elementos todo hubiera tenido más sentido. Muy buena la actuación eso si de los actores y a nivel estético la película esta muy cuidada.

Recomendamos para pasar un rato divertido sin mayores pretensiones.

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