¿DÓNDE ESTÁ MI CUERPO?

Dejamos de lado la animación japonesa para centrarnos en uno de los grandes referentes europeos de la animación: Francia. Esta obra fue nominada a los Oscar 2019 y ha sido alabada por critica y publico y os explicamos el secreto de su éxito.

Una mano cortada se escapa de un hospital e inicia así un viaje lleno de peligros por la ciudad. Mientras avanza va recordando quien es aquella persona a la que pertenece, recuerdos relacionados con el tacto al principio y que luego se vuelven más completos y profundos.

Basada en el libro de Guillaume Laurant, «Happy Hand», solo la escritura del guión les llevo dos años donde hicieron infinidad de cambios, como centrar su atención más en la mano que en los protagonistas humanos.

Increíble lo complicado de este guión: contar una historia compleja y llena de matices a través  de esta mano que no habla ni expresa es toda una hazaña. 

 Sus 81 minutos de duración demuestran que no hacen falta tres horas para contar una buenísima historia: solo hay que tener la técnica narrativa adecuada y sobretodo trabajarla. Muchos guionistas y directores de cine actual tienen mucho que aprender de esta obra.

La animación es digital y el estilo de dibujo es limpio y realista sin perder frescura o expresividad. El uso del color, cambiando a blanco y negro en los flashback, no es radical o experimental pero funciona muy bien con la historia.

Dirigida por Jérémy Clapin, aunque esta no es su primera obra, técnicamente es totalmente diferente a cualquier otra obra suya, lo cual aunque parezca una tontería pone un extra más de dificultad a la creación.

Solo decir que es muy difícil ver una historia tan bien contada, tan redonda, incluso en ficción normal, así no esperéis mucho que merece la pena. Auguro un gran futuro para esta película llena de matices y savoir faire.

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