CANDYMAN. 1992.

Las leyendas urbanas han sido una fuente de terror juvenil durante décadas Y a veces el cine las crea como en el caso de “Candyman”. Jordan Peele realizara el remake de esta gran obra noventera así que, para que estéis preparados, os hablamos de que hace tan importante a este film.

Esta película esta basada en el relato corto “The Forbidden” de Clive Barker, también autor de la serie “Hellraiser” conocida por su película. Barker explora aquí (y en la mayor parte de su obra) la idea de que hay un mundo subyacente al nuestro con el que convivimos y que suele tener características fantásticas o terroríficas.

Una estudiante realiza una tesis sobre leyendas urbanas y se topa con Candyman que aterroriza un suburbio de la ciudad de Chicago, Cabrini-Green. Si se pronuncia su nombre cinco veces delante de un espejo el espíritu de un esclavo injustamente acusado y mutilado por la masa blanca se vengara. Nuestra protagonista dirá su nombre frente al espejo y pronto se sucederán una serie de asesinatos inexplicables que la relacionan directamente.

Una de las cosas por las que destaca esta película es que porque primera vez se habla de un fenómeno cultural sobrenatural de color (aunque sea ficticio): hablamos de los noventa pero evidentemente el estándar blanco sigue primando en casi todos los géneros. Candyman se convirtió casi inmediatamente en uno de los malvados por excelencia junto a Freddy Krueger y Michael Myers.

Esta película tiene una subtrama importante: el poder del mito. Muchos autores han puesto sobre la mesa el fenómeno: como los mitos se vuelven reales cuando les imbuimos el poder de la creencia. Estudios científicos avalan que nuestro cerebro es capaz de sentir una situación de verdad aunque solo estemos pensando en ella.

La realidad o no del suceso o personaje siempre reside en nuestro punto de vista: a veces no se trata tanto de que sea real o no…¿acaso no le damos corporeidad cuando sentimos que hemos vivido algo?.

 

Teniendo en cuenta los últimos sucesos sobre el personaje Slenderman queda bastante claro el poder y el peligro que pueden llegar a tener ciertas creencias. Y aquí viene otro doble filo: el del estereotipo. Otra creencia vinculante que nos ancla, ¿que pasaría si siempre pensaran lo peor de nosotros solo por nuestro aspecto, por nuestro color de piel?

Os animo a ver este clásico y esperaremos con curiosidad la nueva versión de Peele que seguro que nos deparara muchas sorpresas.

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