INDIE GAME: THE MOVIE.

Mucho se habla de la creación de videojuegos de gran factura ¿pero que sabemos de los pequeños creadores?. Poco nos planteamos que implica la decisión de trabajar en solitario y de espaldas a las grandes productoras para ofrecer un trabajo único y personal.

Este documental es de 2012 pero la esencia de lo que cuenta sigue siendo la misma a día de hoy. En el documental podemos seguir a tres grandes creadores de videojuegos independientes: Edmund McMillen y Tommy Refenes (Super Meat Boy), Phil Fish (Fez) y Jonathan Blow (Braid). Estos tres juegos con el tiempo se han convertido en grandes iconos del videojuego independiente que cada día cobra más y más adeptos.

¿Pero que lo diferencia del videojuego creado por grandes estudios?

Esos son los cuestionamientos que desvela este documental. Los creadores nos explicaran las razones por la que eligieron el camino en solitario y que hace que cada uno de sus juegos sea tan especial. La llegada de plataformas como Steam hizo que para muchos de ellos este modo de vida fuera posible: una plataforma abierta de videojuegos donde el creador puede poner directamente al servicio del jugador su contenido.

Os reseñamos a continuación los videojuegos de los que se habla en este documental que se centra más en el estilo de vida y dificultades que en los juegos en si.

BRAID.

Diseñado como un videojuego de plataformas, Braid nos cuenta la historia de Tim, un hombre que recorre mundos en busca de una princesa. El fuerte de Braid son los puzzles que tendremos que ir resolviendo para ir avanzando en los mundos usando una característica especial: podemos «rebobinar» para enmendar nuestros errores incluso después de morir. Conforme avanza el juego la manera en la que rebobinamos el tiempo es clave para conseguir ciertas acciones para llegar al objetivo.

Tres años y cinco meses tardo Blow en desarrollar el juego y más 180.000 dólares que gastó de su propio bolsillo, contando con ayuda solo para el diseño de personajes y fondos, música, y efectos visuales y sonoros.

SUPER MEAT BOY.

Juego de plataformas inspirado en clásicos como Super Mario Bros y Ghosts´n Goblins. Meat Boy tiene que rescatar a su novia de las manos del malvado Doctor Feto recorriendo diferentes mundos y sorteando peligros como sierras mecánicas y diversos obstáculos mortíferos. Parece una dinámica muy sencilla pero la gracia esta en eso: no es un juego fácil y al final te acabas enganchando.

FEZ.

 

Uno de mis juegos favoritos. Siguiendo el estilo plataformero su característica principal es el cambio de vista 2D-3D para jugar. El uso de ilusiones ópticas es su gran baza. Este es un juego que hay disfrutar: no se trata tanto de lo que consigues como del disfrute estético y contemplativo de sus innumerables mundos. Todo esta tan cuidado y hay tantos detalles a tener en cuenta que es un juego al que se puede volver una y otra vez. Ganador de premios como el “Seumas McNally Special Prize” en el Independent Games Festival de 2012 es un clásico ya dentro de los juegos independientes.

El documental podéis encontrarlo ahora en Netflix y os aconsejo que lo veáis sobre todo para comprender que es lo que cataloga a un videojuego de independiente y la importancia de nuestra labor como consumidores para que estos pequeños juegos se hagan tan grandes como merecen.

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