MAGICAL GIRLS. AÑOS 80.

La aparición del Sida y la MTV, la muerte de Lennon y el fin de la Guerra Fría con el derrumbe del muro de Berlín. Los ochenta imbuyen estéticamente todo lo que tocan y vemos como las magicals y las idol empiezan a relacionarse estrechamente.

La influencia de los ochenta sigue vigente, la estética tan característica de esos años, la música y las películas de aquella época siguen siendo una referencia. De esta época de sobra son conocidos animes como “Captain Tsubasa” o “Dr. Slump” que siguen cosechando éxitos. Pero las mahō shōjo se estacan en cierta manera: se centran en el amor adolescente y no hay ninguna tipología de personaje realmente nueva. 

Esto tiene mucho sentido en realidad. Japón, después de haber vivido lo que se consideraba un “milagro económico” sufre un burbuja especulativa: la gente necesita dinero y como no tiene con que avalar los prestamos lo hace con la tierra. Esto hace que los precios se disparen. Japón comienza a estancarse y la deuda empieza a subir. En este ambiente la gente necesita de distracciones fáciles y salvo excepciones, el tono es bastante ñoño o cómico en todo.

Aún así podemos encontrar algún que otro icono, esta vez en el terreno musical. Os hablamos de un anime que en español se conoció como “El broche encantado” .

MAHOU NO TENSHI CREAMY MAMI. 1983.

Creada por  el conocido estudio Pierrot ( Bleach, Naruto) será la primera de sus magical girls. En su filmografía encontramos otras tan famosas como “Magical Emi” o “Pastel Yumi”.

La historia nos habla de Yu Morisawa, una niña de 9 años cuyos padres tienen una tienda de crepes. Un día ve aparecer una nave en el cielo con forma de arca. El ocupante es un ser llamado Pinopino que le regalara una varita mágica con la que podrá transformarse en una chica de 15 años durante solo un año. Para ayudarle en sus posibles problemas les dejara a dos personajes felinos llamados Nega y Poji. 

Cuando se transforma en adolescente acoge el nombre de Creamy Mami y acaba convirtiéndose en una cantante de gran fama. La compaginación de su vida como niña normal y adolescente famosa es lo que dará ritmo a esta historia junto con, por supuesto, el amor. En este anime el amor coge bastante peso algo que ocurrirá con mucha frecuencia en esta década.

Este es el primer anime que usa una estrategia conocida como “media mix” y que consiste en usar la serie para lanzar a una desconocida idol. En este caso fue Takako Ota quien da voz a Yu/Creamy Mami y que consiguió gran fama con el anime. “ Delicate ni Suki Shite”, canción que canta  en la serie ha sido votada como una de las canciones televisivas favoritas del público de más de 25 años.

Otras series seguirán la senda de Creamy Mami , como “Idol Densetsu Eriko”. Ya antes se habían realizados biopic animados de cantantes famosos japoneses como “Pink Lady Monogatari” de 1978, aunque nunca antes se había visto una relación directa de marketing entre un anime y un elemento tan característico de su composición como la música.

El dibujo se vuelve más suave en esta década, las figuras son más redondeadas y el color baja de tono, ya no es tan estridente como en los setenta. La línea en algunos animes se vuelve más gruesa para enmarcar facciones pero no es un cambio tan brusco a nivel técnico como el que se nota en algunas series de los noventa.

La tipología de niña-cantante sigue patrones anteriores: dulzura, inocencia y belleza. Nadie puede resistirse a enamorarse y sus reflexiones no son demasiado profundas. Así que podemos decir que en esta época la representación de la mujer no cambia demasiado.

En el siguiente articulo nos centraremos en los fructíferos noventa, que tantas alegrías dio al género y a nosotras. 

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