BIG FISH & BEGONIA

Este titulo de Netflix lleva bastante tiempo en su catalogo pero no por ello debemos dejar pasar la oportunidad de ver esta pequeña obra de arte china. Si, China, porque aunque primera vista la estética nos puede recordar al aclamado estudio Ghibli esta producción no tiene nada que envidiarle. La mitología china es rica en mitos con los que no estamos tan familiarizados como ocurre en el caso de Japón pero las relaciones entre ambos son claras.

La historia nos cuenta la historia de amor, lealtad y amistad entre un chico humano y una chica/deidad de la naturaleza. Podría parecer una historia infantil pero no tiene nada que ver. Esta historia explora campos como la muerte y las consecuencias a veces catastróficas que conllevan nuestros actos que aunque a priori parezcan buenos pueden llegar a convertirse en simples actos egoístas.

Es muy típico de las antiguas leyendas y mitologías eliminar ese componente “soft” que ahora tienden a inundar las historias: parece que nadie puede morir, o que todo se arregla sin consecuencias al final. Antes no era así y esta historia sigue ese patrón clásico.

Si bien muchas han sido suavizadas a lo largo de los años (el mayor ejemplo es La Sirenita) es verdad que el estudio Ghibli ( y ahora Liang Xuan y Zhang Chun directores de este film) ha mantenido ese espíritu de verdad en todas las historias que cuenta (Porco Rosso no se convierte en hombre en un apoteósico happy ending). Y es que así estos relatos están más cerca de las verdades universales; la vida y la muerte, el bien y el mal que se entrelazan, el amor no correspondido, la inevitabilidad de la catástrofe, etc… aunque aquí en Occidente mucha gente achaque esta característica a “lo rarítos que son los japoneses”.

Recomendamos mucho el visionado de esa producción, es un disfrute estético y una historia a tener en cuenta como posible clásico.

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